Abrojos y Rimas: Sandra Gudiño

BALDE

De Sicilia llegó el abuelo.  

Dos marionetas traía en el barco 

zapatos de baile  

                        y una naranja roja. 

 

Todos los días lavaba y tejía  

la trenza de abuela 

último enjuague con agua de lluvia 

así se lavan los miedos 

—decía. 

 

Juntó cada una de las tormentas. 

 

Cuando se quedó sola  

abuela podó el cabello 

—tan inocente—

con una tijera de abrir ojales. 

No le creció la trenza.  

No le creció el amor. 

Se fue en la llovizna fría  

de un febrero después. 

 

Tres de la tarde:  

el agua de lluvia  

es una tarantela dentro del balde 

                               para mi pelo. 

CALMA DE DOMINGO

chorrea gris  

este lunes descafeinado y sin azúcar. 

La mañana me toca el hombro: 

la hoja en blanco   

                          los lentes.  

                                         

A toda música  

el silencio repara  

la terrible armonía de cielo raso 

entre las sienes. 

Oblicuo la mirada 

en ese cuarto  

con olor a saliva   a noche anterior 

y al gusto azul  

de mi camisa abierta: 

deshago la realidad 

me rehago. 

 

Traspongo telaraña  

de minúsculas manuscritas  

sobre las que pretendo avanzar 

ya no pienso 

cómo ni por qué. 

 

Inquieto corazón ojos cigarra  

hablo claro con las nueces y los miedos: 

divago 

          o casi. 

 

El verso se defiende en lo invisible. 

Recién empiezo 

ya doy por terminada 

la cordura vacilante del poema.                        

 

Del libro Núcleo
Editorial De l’aire, 2016 

SI FUERA UN ÁRBOL

me tiraría a la sombra 

por la siesta 

con un libro que no aburra  

o bajaría de la rama más alta  

con maña de gato 

el viento entre los dedos 

en la boca una rata. 

 

Si fuera una casa      sería ciega 

el dolor es endémico en la vida. 

Si fuera una puerta 

verde 

miraría al este       no tendría cerradura. 

Pero si fuera una ventana 

tendría la forma de una pupila 

el mundo entraría a chorros 

sin importar la hora. 

Si fuera un verso  

tendría la irreverencia 

de cuatro palabras: 

este poema no existe. 

Me miro los pies 

pienso en el siguiente paso 

si fuera ese paso 

                             avanzaría. 

Sandra Gudiño

Sandra Gudiño (Santa Fe, 1966)
Poeta, narradora oral escénica y activa en la docencia de francés, ensayista en ese idioma. Con estudios en París y en Pas-de-Calais. Es madre de dos hijos. Si bien Desnuda es su primer libro, ha publicado en numerosas antologías nacionales e internacionales. Ha sido publicada por S.A.D.E. filial Santa Fe en su antología del 2016. Premio poesía 2015-2016 en Antología del Foro Internacional de Arte y Literatura Puente de Palabras del Mercosur. Ha sido distinguida en 2016 por el Foro Femenino Latinoamericano y la Red Cultural Alfonsina Storni de la ciudad de Mar del Plata. Desnuda ha sido declarado de su interés por la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe. Publicó en 2015 su segundo libro Excepto amarte y actualmente presenta su tercer poemario Núcleo en Editorial De l’aire.

Escrito por La Mascarada

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