5 piezas musicales para disfrutar en Navidad

5 piezas musicales para disfrutar en NavidadLas festividades decembrinas, como producto de una larga evolución cultural, han inspirado innumerables manifestaciones artísticas. Sin embargo, actualmente la Navidad (al menos como la vivimos en occidente) ha dejado en segundo plano la herencia cultural en un ambiente donde los sentidos se encuentran invadidos por la oferta comercial.

Sin entrar en la ya muy prolífica polémica del sentido auténtico de la temporada, esta nota tiene por objetivo recuperar algunas de las piezas musicales más socorridas en la memoria de las personas para estas fechas.

Venid fieles” (Adeste Fideles)

Como muchas de las composiciones del siglo XVI y anteriores, este popular himno está rodeado por varias historias que atribuyen su autoría a diversos personajes. Se sabe que se popularizó su interpretación en la Navidad durante el siglo XVIII. En Londres fue interpretado por la misión portuguesa, motivo de que al día de hoy aún se le conozca también como “El himno portugués”.

Se suele decir con cierta frecuencia que fue John Francis Wade quien concibió originalmente el himno en 1743, sin embargo no existe evidencia concluyente al respecto. En cuanto al texto, algunas versiones indican que fue San Buenaventura el escritor, pero como era de esperarse tampoco hay material que permita corroborarlo.

Una de las historias argumentalmente más atractivas sostiene que el verdadero autor fue el rey Juan IV de Portugal. El llamado “Rey Músico” se distinguió por apadrinar a una gran cantidad de artistas, amasar una biblioteca fastuosa y sostener un conflicto con el Vaticano en pos de obtener su aprobación para interpretar música instrumental en las iglesias. La teoría se apoya (además de la estrecha relación de la cultura portuguesa con la pieza) en el supuesto hallazgo de dos manuscritos que datan de 1940, escritos que se habrían encontrado en la escuela de música que fundó Juan IV en Vila Viçosa.


 
Nos ha nacido un niño (Denn es ist uns ein Kind geboren)

En 1741 Georg Friedrich Händel terminó su oratorio El Mesías HWV 56, que según se dice, elaboró mediante inspiración divina después de un largo periodo de inactividad. La composición en tres partes dedica la primera de ellas al nacimiento de Jesucristo, a pesar de abordar toda la vida de Jesús es por ello que normalmente se le liga con la Navidad.

En estas fechas, las diversas agrupaciones del mundo suelen interpretar el doceavo movimiento de la primera parte “Nos ha nacido un niño”, fragmento coral sumamente exigente con los diafragmas de los miembros del coro. 


 
La danza del Hada de Azúcar” (Танец Феи Драже)

La música de esta famosa sección del segundo acto de El Cascanueces constituye sin duda una de las melodías más sonadas en estas fechas a lo largo del globo. El Cascanueces surgió como iniciativa del director de los Teatros Imperiales: Ivan Vsevolozhsky, quien encargó a la dupla formada por el coreógrafo Marius Petipa y el gran maestro Piotr Ilich Chaikovski la elaboración de este ballet. Ambos habían colaborado ya en la creación de La bella durmiente.

Uno de los aspectos que despierta más la curiosidad en “La danza del Hada de Azúcar” es el particular timbre del instrumento solista; este sonido, que hace evocar a muchos una pequeña caja de música, es emitido por una celesta, instrumento percutorio con apariencia similar a un pequeño piano y cuyas laminas metálicas vibran para conseguir la distintiva melodía.


 

El canto de las campanas” (Carol of the Bells)

“Shchedryk”(La pequeña golondrina) es el nombre original de este popular villancico cuya música fue compuesta por el ucraniano Mykola Leontovych en 1916. A su vez, Leontovych se basó en un canto folclórico cuyos orígenes se remontan a las festividades del Año Nuevo en Ucrania (que era celebrado en abril antes del Cristianismo). Más tarde, el compositor estadounidense Peter J. Wilhousky retomó la música de Leontovych y en 1936 publicó la letra del villancico “Carol of the Bells”, como es más conocido en la actualidad.


 

Sombras de otros tiempos” (Somewhere in my Memory)

En 1990 se estrenó la famosa película protagonizada por Macaulay Culkin: Mi pequeño angelito (Home Alone). Muchos recuerdan el filme debido a su banda sonora, lo cual no es ninguna sorpresa dado que la tarea corrió a cargo del compositor John Williams. El creador de la atmósfera y temas principales de algunas de las películas hollywoodenses más famosas (Star Wars e Indiana Jones, por mencionar muy pocas) articuló la trama de Mi pequeño angelito con este tema que a pocas notas de interpretación es reconocido con suma facilidad.

El impacto que tuvo la cinta en esa generación marcó un nuevo precedente en la concepción de “lo navideño”. Es por ello que muchas de las grandes orquestas del mundo incluyen la pieza de Williams en sus programas navideños y de fin de año.


 
Por Manuel Mejía
 

Escrito por Manuel Mejía

Matemático, músico y guitarrista comprometido con la investigación y la creación artística. Su vida está inspirada principalmente en la ciencia exacta y la estética clásica.

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