Only Lovers Left Alive: Apuntes de amor y arte

Love alters not with his brief hours and weeks,
But bears it out even to the edge of doom.

 

William Shakespeare

 
Only Lovers Left Alive.

La única supervivencia es la memoria, el único vínculo fundamental: el verdadero amor eterno.

Adam (Tom Hiddleston) es una artista y vampiro que a la manera de los poetas malditos y los decadentistas del XIX desprecia el utilitarismo imperante y se deleita en los pequeños pero absolutos placeres de la sensación y de la praxis artística. Sin embargo, ese refugio no le impide sentir el pesado fardo del tiempo, el spleen al que se refiere Baudelaire en numerosas ocasiones. ¿Cómo no sufrirlo después de una existencia de cientos de años?

Eve (Tilda Swinton), la eterna amada de Adam, se reúne con él a fin de escuchar sus nuevas composiciones tras una larga ausencia. El encuentro vivifica e ilumina la existencia de Adam. Dicho estado resulta efímero, pues ambos están marcados por una macabra profecía onírica: la aparición de Ava, hermana menor de Eve.

La irrupción de dicho personaje (Mia Wasikowska) desequilibra la vida de este artista, se presenta como un síntoma de todo aquello que encuentra detestable (aunque paradójicamente necesario). A través de ese nexo se vislumbra una voluntad de vinculación con lo opuesto: la sociedad (zombies), y los vampiros que no son capaces de comportarse ante el mundo. Esta relación resulta similar a su papel como artista, con el cual, ejerce un peso específico sobre la sociedad, aunque ella nunca lo reconozca, pues Adam actúa tras bastidores como un verdadero mago, como un gran titiritero.

Ava resulta ser la crápula de la historia, y venderá caro el aparente y fugaz soplo de frescura que ofrece a las existencias vampíricas de Adam y Eve, los pone en jaque, los coloca en el límite, allí donde deberán poner a prueba una vez más, una y mil veces más, su vínculo, su amor, y sus ganas de “vivir”.

Como oposición a la resquebrajada modernidad que los asfixia, la existencia de vampiros como Adam, Eve y Kit (John Hurt) se finca en lo extraordinario; el milagro de la creación artística y el refinamiento, su observar de la tradición y lo clásico, lo cual se ve constatado en sus rituales sangrientos y su respeto por la mascarada ante la sociedad ordinaria, asimismo su fundamental intervención en el mundo no obstante su actuar siempre desde las sombras.

Hay que destacar que Only Lovers Left Alive es un film sumamente rico en alusiones, intertextos y guiños. Gracias a ello nos presenta a un artista cuyas andanzas y notas biográficas se enlazan con Marlowe (cuya naturaleza vampírica nos ofrece una alternativa al más o menos reciente Anonymous de Roland Emmerich), Byron, Shelley, “algunos franceses” (probablemente Verlaine, Rimbaud, Gautier, etc.), y que incluso ha dado un adagio a Schubert.

También debo decir que hacía falta, en especial en los últimos tiempos, abordar al vampiro desde perspectivas como la que Jim Jarmusch nos ofrece, lejos de las lastimosas adaptaciones que han desfilado últimamente en el cine, en esta ocasión se nos ofrece a personajes con un trasfondo consistente, temas fundamentales, una estética depurada y una recreación del modelo vampírico, aunque actualizado, realmente ligado a su tradición.

 
Por Diego Mejía
 

Escrito por Diego Mejía

Italianista, poeta y traductor. Estudioso de Italo Svevo, Gabriele D'Annunzio, Honoré de Balzac, Luigi Capuana y Victoriano Salado Álvarez.

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