Cobra Kai: la estética del glam y las patadas

Todo personaje tiene derecho a contar su historia y cualquier saga posee derecho a proseguir su narración. Es esto lo que quiere decirnos Cobra Kai, serie de YouTube Red que presta voz a Johnny Lawrence (William Zabka), quien fue derrotado en el torneo de All-Valley por Daniel LaRusso en la primera entrega de Karate Kid.

Cobra Kai: la estética del glam y las patadas

El inicio de la serie nos muestra la jornada de quien parece no sólo haber sido derrotado durante esa pelea, sino de forma irreversible para el resto de sus días. Un sorbo de cerveza a temperatura ambiente es el terrible y único sabor de cada despertar, al que sigue la monotonía de un trabajo mal remunerado y sin escape. Como en la película protagonizada por Michael Douglas, Falling Down, un solo día basta para que, de golpe, los sedimentos de esa vida formen un presente insostenible que quiebra al personaje, orillándolo a actuar de modos inesperados.

Cobra Kai: la estética del glam y las patadas

Como es claro —y como es admitido por los propios personajes en ocasión de un nuevo torneo de All-Valley—, Cobra Kai es un nombre asombroso, y un concepto asombroso, que de cierta manera condensa la estética ochentera y sus valores de rudeza; su concepción de la virilidad y su atracción por las artes marciales. Al ver, justamente en YouTube, un video de The 80’s Guy, que toma como base “Andromeda” de Dance With The Dead, y mezcla entrenamientos y peleas de las emblemáticas Bloodsport, Rocky III, la mucho menos conocida No Retreat, No Surrender y Karate Kid, pensaba que los pasajes de ésta última no eran tan impresionantes o representativos. Sin embargo, Cobra Kai ha hecho que reconsidere mi opinión y revalorice el peso de esta saga.

Cobra Kai: la estética del glam y las patadas

Como es justo sospechar, la música es aspecto central de la serie, en diversos niveles. Por una parte, los temas originales de Cobra Kai tienen una gran factura y, al mezclar glam, hard rock y metal, sintetizan de maravilla la esencia de la época añorada por Lawrence; por otro lado, canciones ya clásicas como “Nothin’ But a Good Time” de Poison, justo en el primer capítulo, o “Head Games” de Foreigner, que sirve de fondo a la constante rememoración del protagonista, redondean la propuesta. Otro guiño interesante está en los diálogos que Lawrence sostiene con Miguel, su protegido, a quien adiestrará no sólo en el sistema de karate que el dojo Cobra Kai preconiza, asimismo lo inicia musicalmente con Guns N’ Roses y Ratt. Todo un estilo de vida.

La serie plantea una inversión de roles que permite situar a Lawrence, un auténtico badass, como protagonista, tomar un discípulo que, como el propio LaRusso, era víctima constante de los bravucones del colegio, y contar una historia no como fue, sino como la recuerda, o al menos como le hubiera gustado que fuese.

 
Por Rafael Díaz
 
Cobra Kai: la estética del glam y las patadas

Escrito por La Mascarada

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