White Helmets: ¿Documental sobre ángeles o demonios?

White Helmets: ¿Documental sobre ángeles o demonios?“Salvar una vida, es salvar a toda la humanidad”. Sólo fueron necesarios 44 minutos para entender el significado y el valor del lema de los White Helmets (Cascos Blancos). El ganador a Mejor Corto Documental en la ceremonia del Oscar nos permite echar una miradita al trabajo de los integrantes de esta organización, en su labor de rescate de víctimas de los bombardeos en Siria.

Si usted piensa que Netflix se quiere apoderar del mundo cinematográfico tal vez no esté muy equivocado, ya que también este documental es una producción original de dicha plataforma. Sin embargo, y pese a las excelentes producciones que han tenido, hay una sombra que comienza a caer sobre ellos. “Será verdad, será mentira, será la vieja del otro día”, pero es la segunda vez que son acusados (no legalmente) de tomar una postura propagandística con sus documentales. Antes de White Helmets del director Orlando von Einsiedel ya estuvo en el candelero Winter on Fire, documental que expone el conflicto en Ucrania.

En verdad me da problemas el siquiera intentar desmerecer el trabajo de estos hombres que se estima han salvado más de 58 mil vidas desde su fundación en el año 2013, y en cuyos actos heroicos han perdido a 130 de sus integrantes. Si ve el documental (que le recomiendo así lo haga) se dará cuenta de que los ángeles existen y, si como yo, usted ya tiene algunas décadas acumuladas, tal vez los pueda relacionar con nuestros queridos “Topos”, y entonces se encariñará todavía más con ellos. Pero (ya ve que soy la reina de los peros) resulta que circulan por ahí muchas fotografías que muestran a estos ángeles celebrando victorias con los terroristas, incluso asistiendo a los yihadistas en sus ejecuciones.

El director de la organización, Raed Saleh, ha sido acusado de terrorista por nuestro vecino del norte, cosa que no sorprende, así que ni él, ni nadie que tuviera que ver con este documental, pudieron entrar a territorio estadounidense a recibir el Oscar. Con estas acciones el engrudo se me hace bolas, pues quienes acusan la veracidad de este documental y a esta organización (financiada por EUA por cierto), los acusan precisamente de querer quedar bien con EUA y con el señor George Soros, quien al parecer tiene más gracia para caer gordo que yo, y mire que eso es mucho decir.

La organización de los “Cascos Blancos” ha sonado muy fuerte para el Nobel de la Paz, y seguro a usted, después de verlos rescatar a todos esos niños con su abnegada postura, le dará, como a mí, la locura redentora de organizar una manifestación para que les den no sólo el Nobel, sino el Príncipe de Asturias y las llaves de la ciudad de Nueva York, pero si pone un poquito de atención y le brinca el sospechosísmo con aquello del repetitivo “fueron los rusos”, entonces se va a quedar con la cabeza llena del cantar de los grillos.

Si usted se atreve a jurar sobre la Biblia en favor o en contra de la labor de los “Cascos Blancos”, yo sencillamente no puedo. Vi el documental y derramé las de cocodrilo como es mi insana costumbre, luego voy y veo las fotografías y las pruebas en su contra y comienzo a derramar la bilis, como también es mi insana costumbre.

Así que ahí se lo dejo para que saque sus propias conclusiones, lo puede encontrar fácilmente en la programación de Netflix, pero no olvide que cualquiera puede ser ángel o demonio, todo depende de qué lado del oleoducto esté usted situado.

 

Por Patricia Bañuelos

 

Escrito por Patricia Bañuelos

Mexicana renegada, pero con esperanza, sibarita clasemediera con ínfulas de escritora. De corazón cinéfilo y alma gourmet. "Como y luego existo".

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