Diálogos del infinito: La ciencia

Nuestra percepción, a menudo, nos juega bromas pesadas, nuestros sentidos suelen encontrarse saturados por un sinnúmero de estímulos cuyo significado está fuera de nuestra comprensión.

Hoy en día, aun para el hombre moderno, dicha sensación representa una fuente de ansiedad constante, un asedio irrefrenable que nos plantea una disyuntiva: por un lado, podemos aceptar a la naturaleza como un conjunto de fenómenos aleatorios o incluso por completo erráticos, por otro lado podemos sentirnos tentados por los conocimientos legados por las grandes mentes del pasado e intentar dar una explicación determinista al comportamiento de cada partícula con la que interactuamos.

Por si fuera poco el reto de tomar una postura al respecto, queda además considerar la fidelidad de la percepción con la que nuestras mentes recopilan la información, siendo una manera de poner en duda los conocimientos generados aun por los sistemas lógicos más escrupulosos.

Entonces, ¿podemos concluir que la verdad se alza como un ideal romántico e inalcanzable para el hombre a consecuencia de su breve naturaleza? En principio, sería presuntuoso incluso hablar de la verdad como un hecho inmutable de una realidad que tampoco hemos definido.

Y no obstante, la humanidad como especie; como una gran suma de mentes y voluntades, ha conseguido acercarse a lo que podrían ser pequeñas verdades de la naturaleza. En este esfuerzo, hoy sabemos que un primer paso en el entendimiento de los fenómenos es la puntual descripción de los procesos que los conforman, dicha descripción nos lleva a identificar elementos constituyentes de los mismos o incluso procesos completos más pequeños.

El ejercicio puede ser repetido interpolando o extrapolando los datos obtenidos para descubrir que nuestras aparentemente débiles cavilaciones se transforman en un sistema que apunta hacia lo que podrían ser las directrices de la realidad. Este sistema, de existir, estaría más allá de los bocetos que miles de esfuerzos sobrescriben en él cada día, como una entidad creadora de absolutas certezas.

Y si existe, eso es lo que podría ser la ciencia.

 

Por Manuel Mejía

 

Diálogos del infinito: La ciencia

Escrito por Manuel Mejía

Matemático, músico y guitarrista comprometido con la investigación y la creación artística. Su vida está inspirada principalmente en la ciencia exacta y la estética clásica.

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